No importa la edad, sino el brillo y la confianza que transmites como mujer fuerte y decidida.
No te preocupes por los estereotipos o las expectativas de la sociedad. Aquí, serás valorada por quien eres, tu encanto, elegancia y autenticidad.
Celebramos la belleza real que se construye con amor propio, aceptación y resiliencia.
Buscamos romper con los estereotipos y prejuicios que suelen estar asociados únicamente a la juventud y resaltar la belleza interior y exterior de las mujeres adultas que participen en nuestro certamen.
Lograremos empoderar a las participantes y brindarles una plataforma para expresarse, demostrando que la belleza no tiene límites de edad. Además, promovemos la aceptación y el respeto, fomentando la diversidad y la inclusión.
Aquí, serás valorada por quien eres y por todo lo que has construido a lo largo de los años y por tu historia. Reconocemos que la verdadera belleza se encuentra en la determinación, la pasión y la autenticidad de cada persona.
¡Es hora de brillar y dejar que el mundo admire el poder de las mujeres adultas!
Nuestra misión
Este certamen surge con una misión clara: cambiar las reglas y demostrar que la verdadera belleza trasciende con los años. En Nuestra Reina Latina, cada mujer tiene la oportunidad de ser aplaudida y de brillar.
Un espacio para ser y valer
Las mujeres participantes demostrarán su talento, sus valores, su determinación y su estilo único. Compartirán sus historias de vida, inspirando a otras mujeres a sentirse seguras y orgullosas de sí mismas, sin importar los retos o barreras que la vida les interponga.
Más allá del concurso
Nunca es tarde para alcanzar el éxito y con nuestra formación en diversas áreas, tendrán de primera mano las herramientas más importantes para que sigan confiando en ellas y crezcan a nivel personal y profesional.
No se trata de medidas ni de edad
En un mundo obsesionado con las apariencias y los estándares de belleza, es fundamental destacar la verdadera esencia y valor de cada mujer. La belleza no debería medirse por unas simples medidas sino por su fuerza interior, su capacidad de reinventarse y por su amor propio inquebrantable.